Vivir con dolor crónico: 5 consejos médicos que mejorarán tu calidad de vida
Descargo de responsabilidad: El contenido de este artículo es puramente informativo y educativo. No sustituye la consulta, diagnóstico o tratamiento médico especializado.
¿Te has preguntado por qué motivo ese dolor persiste por tanto tiempo?
Lo primero que debes conocer es el concepto de dolor, según la Asociación Internacional para el Alivio del Dolor (IASP) este se define como “una experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada con, o similar a la asociada con, daño tisular (de los tejidos) real o potencial”

Dolor agudo: la alarma que nos protege
El dolor agudo tiene la función de protegernos, encender una alerta cuando estamos en riesgo de sufrir un daño en nuestro organismo, ya sea por una amenaza externa, por ejemplo, un traumatismo, o por una enfermedad que requiere ser tratada en forma oportuna, el cuerpo reacciona protegiéndose del peligro.
Los sensores periféricos detectan el daño y transmiten la información hacia el sistema nervioso, cuando la señal llega al cerebro nos volvemos conscientes del dolor.

Dolor crónico: la alarma que no para de sonar
Cuando el dolor se prolonga por más de tres meses puede ocurrir una activación excesiva y prolongada de la señal de alerta en el sistema nervioso, es como la alarma de una casa que no para de sonar día y noche.
Esta condición no solo afecta el cuerpo, también impacta otras dimensiones de la vida, como el bienestar emocional, la vida laboral y social; deteriorando tu calidad de vida.
El dolor crónico no oncológico puede ser el síntoma de otra enfermedad, o ser una enfermedad por si misma. Si sufres fibromialgia, artrosis de cadera o rodillas, dolor lumbar, colon irritable, algún tipo de neuropatía, o dolor crónico por otras enfermedades, entonces eres parte del 34% de las personas adultas que presentan dolor crónico no oncológico en Chile.
¿Qué puedes esperar del tratamiento?
El tratamiento del dolor crónico no oncológico, está en parte determinado por el mecanismo que lo produce en cada caso.
El enfoque incluye tanto recursos farmacológicos, como no farmacológicos, y en muchos casos la necesidad de evaluación y tratamiento por parte de un equipo multidisciplinario de profesionales con formación y experiencia en medicina del dolor.
No te automediques, el uso de ciertos fármacos por períodos prolongados puede ser nocivo y acarrear más complicaciones que beneficios (por ejemplo muchos antiinflamatorios)
Dentro de los recursos no farmacológicos, se cuentan desde tu estilo de vida hasta la cirugía, pasando por técnicas de neuromodulación no invasivas, o mínimamente invasivas, como la acupuntura o electroacupuntura médica (con o sin agujas), punción seca, bloqueos periféricos, infiltraciones, plasma rico en plaquetas, intervencionismo, etc
Debes saber que no siempre es posible aspirar a un alivio completo del dolor, los objetivos del tratamiento son la disminución de la intensidad del dolor, lograr una mayor funcionalidad respecto a tus actividades de la vida diaria, y una mejoría en la calidad de vida.
El rol de la Acupuntura Médica en el dolor crónico
Dentro del abordaje integral, la acupuntura médica juega un papel importanta, con sólidas bases en la neurociencia.
Al introducir agujas muy finas en puntos anatómicos clave, logramos estimular el sistema nervioso periférico para enviar señales al cerebro. Esto provoca la liberación de endorfinas (nuestros analgésicos naturales), reduce la inflamación en el sistema nervioso, ayudando a «reiniciar» y calmar ese sistema de alarma que está fuera de control.

¿Entonces que puedes hacer para sentirte mejor?
Aquí te dejo algunas recomendaciones para avanzar hacia el alivio de tu dolor crónico:


